Una yunquerana que dedicó su vida a los enfermos Imprimir
Viernes 22 de Octubre de 2010 07:58

Falleció el pasado domingo, a los 50 años, Sor Paloma Roquero, hermana de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, tras luchar durante un largo periodo de tiempo contra el cáncer

Paloma Roquero Guijosa (Yunquera de Henares, 28 de enero de 1960 – Madrid, 17 de octubre de 2010) hermana de las Siervas de María Ministras de los Enfermos, falleció en la madrugada del pasado domingo en la Clínica San Francisco de Asís de Madrid, donde se encontraba ingresada desde hace unas semanas, tras una larga lucha contra el cáncer. Esta enfermedad la obligó regresar a Madrid desde Lagonoy (Filipinas), donde se encontraba prestando sus servicios como misionera desde el año 2003.

Paloma, que era la sexta de los quince hijos de Josefina Guijosa y José Roquero, ingresó como postulante en la Casa Madre de la orden antes mencionada con tan sólo 15 años y fue con 17 (1977) cuando con el consentimiento de sus padres emitió la Profesión Temporal. Realizó el juniorado intensivo durante dos años en la Comunidad de Ciudad Real y en diciembre de 1979 se marchó destinada a Lyon (Francia), donde permaneció tres años y aprendió francés mientras cuidaba a los enfermos.

Unos años después pide permiso para abandonar la Comunidad y petición aceptada por sus superiores en noviembre de 1982. Pero tan sólo unos meses después, llama de nuevo a las puertas de la congregación para ser readmitida. Se le aconseja que espere un año y durante ese tiempo cuida a su madre, que sufre un tumor cerebral, hasta su fallecimiento con tan sólo 56 años.

El 12 de abril de 1984 es readmitida en la congregación e ingresa de nuevo como postulante. Tras un solo año de noviciado, emite la Profesión Temporal el 9 de diciembre de 1985 en Madrid. Realizará el juniorado intensivo en la Casa Madre de la capital de España, donde permanece unos años, para emitir finalmente la Profesión Perpetua, el 11 de enero de 1992.

En 1994 fue destinada a la Comunidad de Londres, donde desempeñó la responsabilidad de consejera-secretaria y más tarde la de ecónoma. Al igual que hizo en Francia, en su nueva residencia aprende a la perfección inglés, lo que la permitirá cumplir su sueño de convertirse en misionera. Cumplirá su anhelo en mayo de 2003, cuando aterriza en Lagonoy (Filipinas).

Como misionera se entregará a los enfermos y dará un gran impulso a la obra allí realizada. Gracias a sus contactos con varias ONGs y la petición de numerosas ayudas, impulsa la construcción de un dispensario más grande, donde se pudiese atender a un mayor número de personas y en mejores condiciones. Esta idea finalmente salió adelante y actualmente se encuentra en vías de realización.

Fue también en aquella ubicación donde intentó que los niños tuvieran una buena educación, para lo que fomentó el apadrinamiento de los más pobres por parte de sus familiares directos, a base de aportaciones periódicas.

Debido a estas grandes acciones, en Lagonoy era conocida por los más necesitados como ‘Mamá Paloma’.

Estrecha relación con Yunquera

Durante este tiempo, pese a gozar de escasos permisos para volar a España y poder estar cerca de su familia, si tuvo una estrecha relación con la localidad de Yunquera de Henares. En mayo de 1997 el grupo infantil de la compañía de teatro ‘Mutis’ representó su obra ‘Sueño Maléfico’, cuyo decorado corrió a cargo de su hermana Águeda Roquero; mientras que la dirección recayó en Tomás Guijosa y la coreografía la realizó Sandra Dongil.

En años posteriores se realizó una exposición de fotografías tomadas en Filipinas, para mostrar a los vecinos del municipio la labor desarrollada allí y en los últimos tiempos, se incrementó la colaboración con la parroquia de San Pedro, lo que ayudó al desarrollo de su labor como misionera.

Últimos días

Respecto a la enfermedad sufrida en los últimos meses, fue el pasado 24 de abril cuando salieron a la luz los primeros síntomas de un tumor maligno, acompañado de metástasis. Pese a ser intervenida quirúrgicamente y someterse a quimioterapia, la afección siguió comiendo terreno.

Finalmente, aunque su vida ya se encontraba consagrada a las misiones, accedió a las insistencias de su familia para que volviera a España y el 2 de octubre llegaba a Madrid. Nada más aterrizar fue tratada, pero debido al fuerte avance de su enfermedad el pasado día 11 de octubre entró en coma, estado en el que ya no salió hasta su fallecimiento el pasado día 17.

Misa funeral

El próximo domingo a partir de las 20:00 horas se oficiará en la parroquia de San Pedro una misa funeral en la que se la dará el último adiós.

 

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