
Como en años anteriores, el Ayuntamiento de Yunquera de Henares se encuentra desarrollando un campamento urbano de verano por el que están pasando más de 100 niños y niñas de entre 3 y 12 años. Se trata de una propuesta que nació ya hace algunos veranos y que tiene como objetivos principales: divertir y entretener a los más pequeños, facilitando a la vez la conciliación de la vida laboral y familiar de sus padres.
Además de los beneficios para los padres y sus hijos, el desarrollo del campamento también supone la contratación de cuatro monitoras durante los tres meses de verano. Una ayuda de vital importancia en estos tiempos de crisis económica.
Esta iniciativa se lleva a cabo entre la última quincena de junio (nada más terminar el calendario escolar) y la última de agosto, previa al mes de septiembre en el que los pequeños vuelven al colegio y llegan las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Granja. Durante este periodo el campamento urbano tiene su sede principal en el la zona infantil del antiguo colegio de la localidad, aunque cada miércoles es día de piscina y los pequeños tienen el acceso gratuito a este servicio municipal, junto con sus monitoras.
El horario es variable y aunque con carácter general discurre entre las 10:00 y la 14:00 horas, puede ser ampliado desde las 7:30 a las 15:30 horas, incluyendo el desayuno (dentro del precio de inscripción) y la comida, aunque esta última debe de ser aportada de casa.
Durante un periodo de tiempo anterior al desarrollo del campamento urbano, las monitoras llevan a cabo varias reuniones de trabajo en las que establecen cuales serán las actividades que se llevarán a cabo, como distribuirán el tiempo o a que dedicarán cada quincena. En este sentido, desde la organización, su coordinadora, Pilar, nos explica las pautas de este verano: «Este año hemos decidido que cada quincena sea temática y así, los niños que asisten al campamento más de una quincena no se terminen aburriendo o repitiendo las mismas actividades. Por ejemplo, una de las más divertidas fue la quincena dedicada al teatro y a la época medieval, en la que hicimos escudos, un pequeño teatro de títeres, etc; aunque la que más parece que les ha gustado a ellos ha sido, como era de esperar, la titulada ‘Fondo de Bikini’, dedicada a los animales marinos y en especial a los dibujos de Bob Esponja». En la actualidad y debido a que se acerca el final del verano y las fiestas locales, los más pequeños están inmersos en la quincena titulada ‘Preparando las fiestas’.
Pilar, junto a las demás monitoras comentan las diferentes actividades llevadas a cabo en cada quincena, en las que sobre todo destaca la originalidad, como en el caso de las brochetas de piña, en las que se utiliza esta fruta por la relación que tiene con los dibujos ya mencionados de ‘Bob Esponja’.»Durante cada quincena procuramos realizar numerosos juegos, pero también talleres de decoración, manualidades, etc. la mayoría de lo que hacemos tiene como fin, terminar utilizándose en la fiesta del último día y si son trabajos individuales, se lo llevan a casa de recuerdo», comentan las organizadoras.
El desarrollo de cada jornada es más o menos similar, «para intentar crear una rutina», apunta Pilar, que enumera la organización diaria «solemos empezar con una asamblea, en la que contamos lo que vamos a hacer ese día, después nos ponemos manos a la obra, a media mañana almorzamos y damos tiempo libre en el recreo a los niños, para terminar de nuevo con los talleres».
El último viernes del verano será la gran fiesta del campamento urbano, a la que asistirán todos los chavales que han asistido al mismo durante el periodo estival.