
Como cada 30 de abril, Yunquera celebra su tradicional fiesta de ‘Quintos’. Una actividad heredada de la época en la que los jóvenes estaban obligados a realizar el servicio militar. En aquellos casos, se trataba de una especie de despedida de todos los que debían marchar en las fechas próximas y que estarían fuera de casa durante varios meses.
Esta celebración comienza en la tarde del día 30, cuando los chicos nacidos en el año de ‘quintos’ cavan un hoyo en la explanada situada junto a la Plaza de Toros y cortan un árbol en una de las choperas cercanas al casco urbano.
Una vez realizado el trabajo, chicos y chicas por separado, realizan sus tradicionales cenas, para volver a subir a la Plaza de Toros. Posteriormente en torno a las 00:00 o la 1:00 de la madrugada, abandonan de nuevo la zona de la plaza y se encaminan hacia la chopera donde hayan cortado el árbol, que ese año se convertirá en ‘El Mayo’. Tras subir este chopo por sus propios medios, llega el momento más complicado y más bonito de la noche, la colocación del árbol: ayudados por sogas y normalmente un remolque destartalado, los ‘quintos’ en ocasiones ayudados, a la vez que incordiados por el resto de vecinos que presencian el momento, deben alzar ‘El Mayo’ hasta dejarlo erguido. Es entonces cuando comienza la fiesta y los ‘quintos’ invitan a beber y disfrutar a todo el pueblo.
A la par de toda esta tradición, los jóvenes de pueblo acostumbran a colocar mayos (chopos) en las ventanas de sus novias o las chicas que les atraen, mientras que se está perdiendo la costumbre de colocar paja en los casos opuestos.
Al día siguiente, es tradición la ronda por las principales calles dela localidad ofreciendo galletas y vino dulce, a la vez que pidiendo la voluntad para sufragar los gastos de la celebración y de la posterior comida de hermandad, que tendrá lugar pasado el mediodía.