
Como es tradición, esta tarde se celebra en Yunquera de Henares la festividad de San Antonio o San Antón Abad, patrón de los animales.
Los actos comenzarán a partir de las 17:30 horas, en la parroquia local de San Pedro Apóstol, donde tendrá lugar la misa y a continuación se procesionará con la imagen del Santo hasta la Plaza Mayor, donde el cura párroco, don Antonio de Gregorio Ruiz, impartirá la bendición a los animales y vehículos agrícolas que lo deseen.
Posteriormente, en el patio del Palacio de los Mendoza, la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Yunquera de Henares ofrecerá un vino y chorizo, para todos los asistentes.
San Antonio o Antón Abad
San Antonio o Antón Abad (Heracleópolis Magna, Egipto, 251 – † Monte Colzim, Egipto, 356) fue un monje cristiano, fundador del movimiento eremítico (personas que viven en solitario. En el cristianismo vivir sin el contacto continuo con la sociedad para alcanzar una relación más perfecta con Dios). El relato de su vida, transmitido principalmente por la obra de San Atanasio, presenta la figura de un hombre que crece en santidad y lo convierte en modelo de cristianos. Tiene elementos históricos y otros de carácter legendario; se sabe que abandonó sus bienes para llevar una existencia de ermitaño y que atendía varias comunidades monacales en Egipto, permaneciendo eremita. Se dice que alcanzó los 105 años de edad.
Se trata del patrón de los animales y de los sepultureros a la vez, debido a que según relata Jerónimo de Estridón, en su vida de Pablo el Simple, un famoso decano de los anacoretas de Tebaida, cuenta que Antonio fue a visitarlo en su edad madura y lo dirigió en la vida monástica; el cuervo que, según la tradición, alimentaba diariamente a Pablo entregándole una hogaza de pan, dio la bienvenida a Antonio suministrando dos hogazas. A la muerte de Pablo, Antonio lo enterró con la ayuda de dos leones y otros animales; de ahí su patronato sobre los sepultureros y los animales.
En el día se San Antón también se bendicen los vehículos agrícolas, debido a que estos han sustituido a los mulos o los bueyes, que con anterioridad realizaban las labores del campo y eran bendecidos en esta jornada, junto a otros animales.