
El alcalde de Yunquera de Henares, Lucas Castillo, junto a varios yunqueranos, asistieron este sábado en Sigüenza a la solemne sesión de clausura de la fase diocesana del proceso de canonización del obispo D. Eustaquio Nieto y Martín y 45 compañeros mártires —sacerdotes, religiosos y laicos asesinados por su fe durante la persecución religiosa del siglo XX en España—.
El acto, presidido por el Sr. Obispo de la Diócesis Sigüenza-Guadalajara, Mons. Julián Ruiz, ha incluido el examen, validación, sellado y envío a Roma de las actas que documentan el martirio de estos hombres y mujeres. Con ello concluye la fase diocesana del proceso, que ahora continúa en el Dicasterio para las Causas de los Santos, en el Vaticano.
En este grupo de 46 mártires figura un yunquerano: Julián González Herrera, sacerdote natural de Yunquera de Henares. Nació en 1895, hijo de Julián González y Clotilde Herrera. Con 41 años fue asesinado en el cruce de la carretera de Chiloeches con la carretera de Alovera. Su testimonio forma parte ahora de este proceso que, que si el Vaticano lo estima, lo llevará a los altares junto a sus compañeros mártires.
El alcalde ha destacado el significado de este reconocimiento que: “Ha sido especialmente emotivo estar presente en este paso tan importante hacia su posible beatificación. La memoria de Julián González es también la memoria de nuestro pueblo y su vida y su martirio de son parte del legado de Yunquera, y debemos sentirnos orgullosos de que uno de nuestros hijos forme parte de este proceso de canonización”.